Estimada:
Raras son las sensaciones que circundan mi ser en estas semanas. La tranquilidad, la paciencia son eje pero al mismo tiempo, siento un vacio dificil de explicar: un gran agujero que no se completa, que no tiene fin.
Si bien transito la soledad, siento que ella me inquieta, no me conforma. Necesito ser presente en otro y eso me tiene preocupada. Cómo ser si ni siquiera me puedo saber a mi misma?
Si tuviera que pensar en una imagen sería el vacio que existe en un objeto roto. Si uno focaliza la mirada en ese intersticio, se da cuenta que hay un abismo. En cambio si lo mira desde lejos, quizas no visualice el quiebre.
Camino mucho esta sensación: por momentos segura, tranquila, focalizada en lo que me interesa y luego….perdida, buscando las migas de pan que habia dejado para guiarme; dandome cuenta finalmente que estas referencias han mutado.
Miro , observo cual investigador de los argonautas del pacìfico, pero…no termino de comprender, de asir. Cuando me parece que ya tengo el escenario, que calma mi parecer, se derriten las ideas en mi propia configuración enfrentandome al vacio nuevamente.
Es frustrante, cuasi una derrota pensar que todo se desarma y arma constantemente en mi cabeza. Las prioridades han dejado de ser, mis necesidades ya ni las puedo señalar: solo se que quiero estar tranquila, quieta, en calma pero al tiempo de que habito ese lugar, ya deseo moverlo …….
Esto me fastidia.
Siento que el tiempo se desarma. que atenta la misma temporalidad que lo contiene. Se me ocurren diferentes maneras de engañarlo pero el artilugio como es diseñado por mi, no tiene gracia. Sè lo que hago y no puedo escaparme de mi misma.
Novedades en mi son seguras: vivo en lo inesperado. Ya no opto por el silencio, hablo cuando me dan ganas pero mi voz tiene otro tono. Ya no es la misma. Brotan expresiones cuasi tabu en otra època y me sorprendo al escucharlas. Me incomoda pensarme asi pero no puedo frenarlo.
La rutina es un metronomo que tabulo. Sigo secuencias establecidas pero en las mismas, siento que no estoy presente. Me sorprendo sintiendo en lo que antes consideraba esencial, ahora ya no tiene importancia. La actividades me llenan de nada y me preocupa.
El extrañamiento es fuerte, cuasi me disloca….pero escribo y vuelco lo que me sucede. Pero se que no es suficiente…y la verdad es que no me soporto mucho asi.
Es un dolor extraño, saberse distinta, sin horizonte
Gracias por leerme